6. Tuca del Mon

Trail Running Valle de Benasque

Tuca del Mon

La ascensión a la Tuca del Mon es una buenísima opción para entrenar desnivel, en poco más de 5 km deberemos salvar 1500+, Como recompensa, una vez arriba, obtendremos unas de las mejores vistas de gran parte de los tresmiles del Valle de Benasque. No existe posibilidad de conseguir agua en toda la ruta, por lo que tendremos que portarla desde el inicio de la excursión. Ésta es una circunstancia importante ya que además esta ladera es muy soleada y tan apenas hay tramos sombríos, por lo que podemos pasar mucho calor.

 

Ascensión a la Tuca del Mon desde Benasque

 

Longitud: 11.31 km.

Desnivel: 1479 m (En 5.6 km)

Dificultad: alta

Época recomendada: De Junio a noviembre (evitar en caso de nieve o hielo en la parte alta)

Puntos de agua (0)

 

 

Ruta completa en Wikiloc:

Al fondo, nevada y destacando, la Tuca del Mon

Ésta es una de esas excursiones que me gustan porque se pueden hacer "desde la puerta de casa", ya que parte del propio municipio de Benasque. El track comienza al final del pueblo, junto a la carretera que se dirige hacia Cerler y Hospital de Benasque.

Tomaremos el sendero que discurre junto a la carretera y que tras unos 100 metros nos llevará al puente sobre el río Ésera, que debemos cruzar. Una vez aquí, ligeramente a nuestra izquierda (aunque prácticamente de frente) comienza un sendero que rápidamente nos llevará montaña arriba. Esta primera subida es común a la Ruta de los 3 Barrancos.

Cuando lleguemos a una altitud aproximada de 1400 metros, momento en el que la senda empieza a llanear, comienza la Ruta de los 3 Barrancos, que discurre a media ladera y sin ganar ya tan apenas altitud. Es en este momento cuando debemos estar atentos a tomar una senda que parte, antes del primero de los barrancos, a nuestra derecha montaña arriba. Continuaremos a partir de aquí nuestro ascenso por un camino perfectamente marcado con marcas de PR (amarilla y blanca), hitos de piedras y numerosas anotaciones a nuesto paso en unas destacables losas blancas.

La ascensión en este momento no presenta dificultad alguna, salvo la pendiente . Iremos serpenteando por una senda bien marcada, cobijados entre los árboles en algún pequeño tramo hasta las inmediaciones del Col de Siso, donde la pendiente se pone "seria" y la subida es prácticamente monte a través, aunque sigue estando marcada por las losas blancas.

Poco a poco las vistas que se nos abren son espectaculares. De frente, Cerler y la Selva de Anciles-Conques-Eriste y hacia abajo (casi en vertical) la Villa de Benasque.

Al fondo, Benasque

En las inmediaciones del Col de Siso...

 

 

Una vez en que llegamos al collado, la vista circunferencial nos permite contemplar los macizos del Posets, Aneto, pico Turbón...

 

A partir de aquí, para llegar a la cima tenemos que seguir la cresta, casi estrictamente. Hay que estar atentos en este momento para evitarnos rodeos no peligrosos, pero sí innecesarios. En algunos momentos hay que utilizar las manos para a trepar, aunque sin mayor dificultad.

Vista de la cresta hasta la cima desde el Col de Siso

Pequeñas trepadas donde utilizar las manos...

Vista de la cresta desde la cima. Al fondo, el Col de Siso

Para la bajada, seguiremos el mismo camino a la inversa . Una buenísima ocasión de practicar el descenso y poner los cuádriceps ¡al rojo vivo!